12 DE NOVIEMBRE 2024
Ray Castro.
EL PORTAVOZ,SANTO DOMINGO.-El Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), José Francisco Peña Gòmez principal puerta de entrada a Santo Domingo y uno de los más importantes del Caribe, enfrenta un problema que ha persistido a lo largo de los años las goteras en la terminal cada vez que llueve.
Las filtraciones en la infraestructura del AILA, se convierten en una amenaza para la seguridad de pasajeros y trabajadores que transitan diariamente por sus instalaciones, entre ellos tanto nacionales como turistas.
Es bueno destacar que el problema no es nuevo y, a pesar de múltiples intentos de solución, sigue afectando la operatividad del aeropuerto de una manera u otra.
Las goteras, que aparecen en distintas áreas de la terminal, no solo causan molestias, sino que también provocan la necesidad de medidas improvisadas como la colocación de cubos y barriles para recoger el agua, así como un mayor esfuerzo para el personal de mantenimiento del AILA.
Los suelos mojados pueden provocar caídas y accidentes, poniendo en peligro la integridad de los usuarios y del personal, hasta ahora no sabemos si dentro de los trabajos de remodelación y ampliación de algunas áreas de la terminal que realiza la empresa AERODOM subsidiaria de Vinci Airport está contemplado el tema de las goteras.
A lo largo de los años, las autoridades del AILA han emprendido diferentes esfuerzos para abordar esta situación, incluyendo reparaciones parciales y evaluaciones técnicas para identificar las causas de las filtraciones que afectan a la terminal.
Sin embargo, estos trabajos han resultado insuficientes. Ya sea por la antigüedad de la estructura, por defectos en la ejecución de los proyectos de mantenimiento o por condiciones climáticas adversas, las goteras persisten y parecen estar fuera de control a todas luces.
Es sumamente preocupante que, a pesar de la inversión y de los esfuerzos a través del tiempo por la empresa AERODOM la situación no se haya resuelto de manera definitiva, sino que por el contrario persisten.
Los usuarios, tanto pasajeros como empleados, continúan enfrentándose a la incomodidad de moverse entre charcos y zonas resbaladizas, lo que empaña la imagen de un aeropuerto que, por su importancia, debería estar a la altura de los estándares internacionales.
Para un país que depende tanto del turismo, el buen estado de las infraestructuras aeroportuarias debe ser algo fundamental y las autoridades lo saben, no estamos diciendo nada nuevo, la primera impresión de los visitantes son las óptimas condiciones de los aeropuertos que visitan.
Entendemos que resolver el problema de las goteras en el Aeropuerto Internacional de Las Américas no es solo una cuestión de confort, sino de seguridad y de imagen de la terminal.
Por lo tanto, es necesario que las autoridades tomen medidas más profundas que aborden y vayan directo a las causas estructurales de las filtraciones, en lugar de soluciones temporales que solo mitigan el problema momentáneamente, sino que realicen estudios detallados de planificación y ejecución, sólo así se podrá poner fin al mal de no acabar que representan las goteras en el AILA.
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