1 de Septiembre 2025
Ray Castro
EL PORTAVOZ,SANTO DOMINGO.- La empresa concesionaria Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom), filial de Vinci Airpot viene aplicando una multa de RD$2,000 a los conductores cuyos vehículos son remolcados por encontrarse mal estacionados en las áreas de la terminal de Las Américas.
Desde hace un tiempo, la medida ha generado inconformidades entre usuarios y visitantes de la terminal, quienes denuncian que en muchos casos la acción de remolcar los automóviles ha estado a punto de provocar enfrentamientos entre los dueños de los vehículos y el personal encargado de operar las grúas.
Según, la empresa la medida busca organizar el tránsito y garantizar la seguridad en los alrededores del aeropuerto, donde con frecuencia se producen taponamientos por vehículos mal ubicados en las zonas de acceso.
Sin embargo, los afectados consideran que la aplicación de las sanciones se realiza sin previo aviso, lo que aumenta la tensión en cada incidente que se registra en momento del remolque
Conductores que han pasado por esta situación explican que, al regresar a buscar sus automóviles, se encuentran con la sorpresa de que fueron trasladados al área de retención, obligándolos a pagar la suma establecida por AERODOM, para poder recuperar sus vehículos.
Algunos usuarios aseguran que esta práctica no solo resulta costosa, sino que también les causa retrasos en medio de compromisos importantes, especialmente cuando se trata de recoger pasajeros.
Mientras tanto, Aerodom insiste en que la medida se enmarca dentro de las normas de seguridad y organización del aeropuerto.
Por lo que aconseja a quienes visitan el aeropuerto estacionar sus automóviles únicamente en los parqueos autorizados por la empresa concesionaria.
Tras pagar y recuperar sus vehículos algunos de los afectados se quejan al considerar excesivo el pago de 2000 pesos, o “penalidad”, como dice la empresa, y de la forma en que se ejecuta el proceso de remolque, situación que muchas veces ha estado a punto de provocar una tragedia en el AILA.

