25 de agosto 2025
EL PORTAVOZ,SANTO DOMINGO.– Las puertas y ventanas de la casa donde vivían los tres niños envenenados por su madre, quien posteriormente se suicidó, permanecían cerradas como cualquier otro día en la vivienda, con la diferencia de un silencio que hiere por la magnitud de la tragedia.
De acuerdo con vecinos y familiares, Pensylvania Mercedes Jiménez, de 36 años, era una persona celosa y que peleaba constantemente con todos los vecinos en el sector Los Farallones, del Ensanche Isabelita, en Santo Domingo Este.
La vivienda donde ocurrió la tragedia permanece cerrada. Elieser Tapia.
José Omar Cabrera, hermano gemelo del padre de los niños, consideró que la vivienda era como una “prisión”, a la que la familia se limitaba en visitar porque no socializaba y supuestamente esta celaba a Omar José Cabrera “Aramis” hasta con las hermanas.
José Omar Cabrera, hermano gemelo del padre de los niños. Elieser Tapia.
“Si era un hombre le estaba buscando mujeres y si era una hermana lo celaba; era un lío, yo no venía aquí por eso porque como yo veía la actitud de ella, yo no iba a venir para que me diera un boche”, expresó.
A pesar de los celos y las discusiones de Jiménez, Cabrera indicó que ella era una persona buena, que cuidaba bien de sus hijos.

